Después de escuchar este breve relato (en forma de canción de un conocido grupo), algunos pensaréis que es una cursilada, con razón, y me votaréis con una sola estrella. Otros, me llamaréis tópico y oportunista, y me votaréis con dos. A los más neutrales, ni fu ni fa... y me daréis un tres para no mojaros. En cambio, a otros os habrá gustado la melodía y decidiréis, por qué no, ponerme un cuatro. Y finalmente, unos pocos de vosotros habréis seguido la letra hasta el final, os habréis sensibilizado con la historia, tan conmovedora como adecuada para el día de hoy... y ésos, sólo ésos, sois los que le daréis, seguro, todas las estrellas que se puedan dar.
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03-01-2010, relato breve:
El diagnóstico más curioso que he hecho nunca como médico fue en una visita domiciliaria. Una señora llamó diciendo que su marido estaba "más callado de lo normal", y una vez llegué a la casa, me di cuenta de que aunque el marido estaba mal... aún peor andaba ella. Con una sola respuesta, aquella señora me demostró tener mal los cinco sentidos: "Tiene razón doctor, es extraño que siga enamorada de mi marido", me dijo. En primer lugar, demostró tener muy mal la vista porque yo no soy doctor, soy doctora. Además, dejó ver un gusto horrible al reconocer haberse casado realmente con aquel hombre. Por otro lado, mostró un pésimo tacto haciendo ese cruel comentario en las mismas narices del marido, quien estaba sentado allí mismo, en la misma mesa que nosotras. Y finalmente demostró tener un oído malísimo, ya que yo en realidad no le había dicho nada de que "fuera extraño que estuviera enamorada de su marido".. sino que "era extraño que estuviera morado su marido"... ya que aquel hombre llevaba sentado, en aquella silla de cocina, por lo menos dos semanas enteras absolutamente muerto. Y es por esto que la señora demostró tener, además, un paupérrimo olfato :)
27-12-2009, relato breve:
Cuando entré en el camarote que me había sido asignado, rápidamente me di cuenta de que en realidad no era para mí solo. En el interior, dos despanantes preciosidades, que daban forma de Diosa a sendos pijamas, se preparaban para entrar en la cama. Al verme llegar, se giraron hacía mí sonriendo, pícaras, y una de ellas me dijo insinuante: "Hola guapo, no hay camas para todos, así que hoy vas a tener la oportunidad de acostarte con dos mujeres a la vez, literalmente...". "Éste es mi día de suerte", pensé yo, a la vez que lo expresaba con una amplia sonrisa; y entonces fue cuando ella continuó hablando: "Mi amiga y yo nos acostaremos arriba, y tú puedes hacerlo abajo", dijo mientras señalaba, muerta de risa... una fría litera.
05-12-2008, relato breve:
Oyó el sonido de correo nuevo. Lo interpretó casi inconscientemente, y de forma automática, más guiada por la costumbre que por la voluntad, movió el ratón para abrir el mensaje que había recibido. Luchando siempre por no parar, por no quedarse ni un momento quieta; por no dejar ni un instante libre para los pensamientos que la perseguían, que la atormentaban. Los que le hacían imaginar las más dolorosas y crueles muertes, los que le hacían preguntarse cómo acabó la vida de su hijo aquella noche en que se había ido, con su moto... lejos, muy lejos de ella... para siempre. Aparecieron unas letras en la pantalla, y el ratón siguió moviéndose rutinariamente, casi sin ser ella la dueña de su movimiento. Su mente no había vuelto a estar clara desde entonces, ya que sólo podía concentrarse en el dolor. El dolor que habría sido mucho mayor si, cuando llegó a aquel cruce una hora después del fin, no le hubieran impedido que viera el estado en que había quedado el cuerpo de su niño. Imagen que ella idealizaba una y otra vez, y que con sólo imaginar, le cortaba la respiración... y a cuya visión, tal vez... no habría podido sobrevivir. Y entonces, delante de sus ojos apareció de repente, clavándose desde la pantalla del ordenador hasta el fondo de sus retinas... una oscura pero muy clara fotografía; una foto hecha con un móvil que, con un título muy explícito y un breve texto indicando lugar y hora del suceso, el morbo se había encargado de divulgar por cientos y cientos de direcciones de correo electrónico. Y en aquel mismo momento, en el mismo instante en que la pantalla mostró aquella imagen... el corazón de una madre se detuvo sin más, sin sufrimiento ni dolor, simplemente sin fuerza para latir... ni una sola vez más.
25-11-2008, relato breve:
Estaba yo repostando gasolina con una mano mientras usaba el móvil con la otra, con las luces del coche puestas, la radio a todo trapo, y un pitillo encendido en la boca... cuando de repente se me acercó una pareja del cuerpo de bomberos. "Hola buenas tardes, ¿no piensa usted que debería dejar de hacer eso?", me dijeron con cierta expresión de indignación y asombro a la vez. "No sean exagerados, tampoco era mi intención provocar un incendio...", les contesté mientras apagaba móvil, radio, luces y pitillo, bastante molesto por la intromisión de los agentes, "...parece que no tengan nada mejor que hacer, simplemente... olvidé que estaba en una gasolinera". A lo cual me contestaron ellos, todavía más asombrados: "Es que no está usted en una gasolinera, está en el parque de bomberos, y está usted llenando su depósito con la manguera de nuestro camión"...:)
22-10-2008, relato breve:
Abrí un diccionario al azar, busqué la palabra más rara de la página, y le leí su significado a esa chica tan guapa. Entonces la agarré del brazo y mirándole fijamente a los ojos le dije: "Ya sabemos algo nuevo hoy, ya nos podemos ir a la cama." :)
31-08-2008, relato breve:
Por algún u otro motivo, cada espejo refleja con mayor o menor justicia la realidad. Hoy he encontrado uno en el que inicialmente me he visto favorecido, atractivo, incluso resultón... hasta que me he dado cuenta de que no era un espejo, sino una ventana, y que el del otro lado... no era yo :)
12-08-2008, relato breve:
Siempre recordaré cuando mi padre, siendo yo muy pequeño, se levantaba muy pronto por la mañana y sin quererlo me despertaba. Yo entonces le llamaba y le preguntaba, muy triste: "¿Dónde vas, papá? No te vayas...". A lo que él me respondía, mirándome a los ojos muy serio: "Hijo, es mi obligación levantarme y salir temprano a la calle cada día para traer el pan a esta casa...". Minutos después, mi padre volvía con dos barras de cuarto :)
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